INVITADOS EN CASA DE ALGUIEN

Ven con curiosidad. Viaja con respeto.

Un viaje memorable también debería ser agradable para las personas que nos reciben. Un viaje reflexivo se compone de pequeñas decisiones a lo largo del camino.

Personas antes de fotografías.

Pregunta antes de fotografiar a alguien. Dale a las personas espacio para rechazarlo y evita convertir una conversación en una transacción para obtener una fotografía. Su guía puede ayudarle a comprender qué es apropiado en cada entorno.

Sigue la bienvenida.

En espacios religiosos y comunitarios, siga las indicaciones de sus anfitriones sobre vestimenta, fotografía y dónde caminar. Haga una pausa y pregunte cuando no esté seguro. Ser un huésped considerado importa más que llegar a cada rincón.

Tenga en cuenta el paisaje.

Saque la basura, utilice artículos recargables cuando sea práctico y siga las instrucciones de los senderos locales. Observe la vida silvestre desde una distancia respetuosa, sin alimentar ni molestar a los animales para verlos más de cerca.

Hacer espacio para el intercambio local.

Comprar directamente a un artesano local, elegir una parada local o tomarse el tiempo para escuchar puede hacer que el viaje esté más conectado con el lugar. Discuta estos intereses cuando planifiquemos su itinerario.

Habla sobre lo que te importa.

Si la artesanía local, las visitas a la comunidad o el tiempo en la naturaleza son parte del viaje que tienes en mente, infórmanos con anticipación. Podemos discutir las oportunidades adecuadas y los arreglos que necesita cada visita.

LOS BUENOS VIAJES COMIENZAN CON UNA CONVERSACIÓN

¿Adónde te gustaría ir?

Una primera idea es todo lo que necesitas. Cuéntenos un poco sobre sus planes y comenzaremos a partir de ahí.

Planifiquemos tu viaje